Como entrenar un 5000

      Estamos en época estival, el verano ha llegado y con el llegan los cross de verano, en la zona donde tengo la suerte de vivir, tienen lugar bastantes carreras de este estilo, carreras cortas y explosivas de entre cinco y siete kilómetros, con recorrido prácticamente llano donde te exprimes al máximo en poco tiempo.
Dentro de 3 semanas tiene lugar una muy bonita, el XV Cross Bahía de Portman, discurre por un bonito pueblo de la costa, en su mayoría por asfalto, si bien no hay que olvidar unos bonitos cientos de metros por la arena de la playa que te pueden hacer bastante daño si no eres precavido. 
XV Cross Bahía de Portman
Evidentemente para este tipo de carreras es necesario una preparación algo mas específica, una base de fondo intentando hacer a ritmo suave todos los kilómetros que puedas, durante aproximadamente un mes, luego ir introduciendo poco a poco series, primero de 400, luego de 800 hasta 1000 como máximo, pero claro, no todos tenemos tanto tiempo o el nivel necesario para poder llevar ese tipo de entrenamientos con tal grado de especificidad, pero lo bonito de estas pruebas como el  XV Cross Bahía de Portman, es que te lo puedes plantear como reto, tanto si eres novel como si eres un pro, en mi caso me he planteado bajar de veinte minutos, lo que me daría un ritmo medio de cuatro minutos el kilómetro, que para está bastante bien. 
Cual está siendo mi preparación? 
Partiendo de la base de que perdí toda la poca velocidad que tenía cuando corrí la VI Ruta de las Fortalezas, a ello hay que sumarle que dejé de correr por diversas circunstancias hasta hace 15 días aproximadamente, pues básicamente consta de dos cosas… correr y correr, unos días salgo a hacer un máximo de 10 kilómetros a un ritmo que aparentemente podría mantener durante el doble y otros días reduzco la distancia, podéis comprobarlo en mi perfil de strava.com
Ayer tarde, después de unas dos semanas corriendo sin mas, salí a probarme y quedé bastante satisfecho, el entrenamiento parece que va surtiendo efecto, llegando a hacerme un 5000 metros en 20:04 minutos, lo que me hace pensar que podría llegar a conseguir la meta deseada.
Cual es la razón por la que os cuento esto?
Pues muy sencillo, yo me considero un deportista normal, mis logros son humildes, cierto es que no puedo quejarme de algunos de ellos, pero soy consciente, muy consciente de mis límites y es que en ocasiones creo que la gente confunde esos conceptos que nos venden últimamente ciertas personas o gurus de estos mundos, que nos quieren convencer de que podemos alcanzar cualquier meta y que debemos de intentarlo, si, cierto, pero, necesito un entrenador, necesito todos los accesorios que venden en el mercado? sabes la respuesta, la sabes muy bien, si, la respuesta es no y es que si eres un corredor popular, humildemente popular, como yo lo soy, lo único que necesitas son ganas, muchas ganas y leer, preguntar e investigar un poco por tu cuenta, eso también forma parte de esto, la formación, aunque sea light, sobre como entrenar, es algo que en mi opinión ha de incluirse en el hobby en si.
Por otra parte y cambiando de tema, hace unos días visité una playa cercana a mi casa y pude disfrutar de un deporte de esos que no he practicado en mi vida, uno de esos que también cansan y mucho, pero que te dan mucha más diversión que los que yo he practicado, la gran mayoría basan su principal virtud en el sufrimiento, correr, ciclismo, escalar, apnea… Sufrir o controlar el sufrimiento jajajajaj pues vi a unos kitesurfistas, pero de entre ellos, uno me llamó la atención.
kitesurf
Una chaval, joven llegó corriendo con su mochilón, la tiró en la arena, sacó una vela y se puso a inflarla a velocidad de infarto, sacó el neopreno, se lo puso mirando al agua y en un abrir y cerrar de ojos estaba dentro cogiendo viento y perdiéndose entre las olas.
Me dejó impresionado, hace tiempo que no sentía o veía ese énfasis en algo, me recordó a cuando yo salía de currar en restaurante se un amigo los findes y salía disparado, sólo estaba a media hora de una zona de escalada sobre el agua a la que íbamos en verano, pues me parecía más de una hora, no se iban a ir mis amigos de allí, no se iban a llevar la roca o el mar, pero era tal mi ansia por llegar, que se me hacia eterno el camino, pues os cuento esto porque creó que a mi edad, que ya no son 20 ni 30, creo que va siendo hora de explorar nuevas fronteras, nuevos deportes y pasiones, al fin y al cabo, esto se trata de disfrutar, o no?
Saludos!! 

Ciclismo.

Allá por el año 1959 Federico Martín Bahamontes ganó su primer Tour de Francia, tras lo que al parecer fue una etapa épica con escapada en los Pirineos, lugar que por si mismo evoca romanticismo y trae a la mente de cualquier amante del deporte grandes e inolvidables gestas ciclistas. Fue muchos años antes cuando comenzó la historia de ese gran reto, una de las citas ineludibles a lo largo del calendario ciclista, en concreto en el año 1903, hace ya mas de un siglo, en la salida 60 corredores únicamente y como vencedor Maurice Garin con una media de velocidad final de nada menos que 25 km/h, hace un siglo!!

El ciclismo ha evolucionado, se ha pasado de llevar los tubulares a la espalda como si fueran arqueros del mismísimo rey Arturo de Camelot a llevar bicicletas con cambio electrónico, todo evoluciona. El ciclismo nunca ha perdido sus proporciones épicas, estos grandes deportistas siguen entregándose por completo a su pasión.

Como en toda evolución, han surgido diferentes disciplinas, desde el ciclismo en si, tal y como lo conocemos, hasta el trial bici, todas ellas dependientes de un vehículo a la vez simple e increíble, una bicicleta, pero profundizar en todas y cada una de esas disciplinas es algo que tendrá lugar en otro momento. En los foros se habla de la dureza de una y de otra disciplina, es innegable que la mas dura ha de ser por necesidad el ciclismo en ruta. Estos deportistas son auténticos titanes a la hora de exprimir al máximo las facultades de su cuerpo, pedalean hasta rendirse psicológica o fisiológicamente, lo que primero llegue, pero existe algo mas, un factor que define y encasilla en una disciplina, que siendo distinta no tiene nada que envidiarle en dureza, es el Ciclismo de montaña.

El ciclismo de montaña o “mtb” tuvo su inicio sobre los setenta aproximadamente, cuando cuatro enamorados de la bicicleta gestaron la genial idea de tirarse con sus máquinas por las sendas y caminos de california, si bien es cierto que en el ciclocross, los atletas tienen que lidiar con saltos y obstáculos, pero el concepto es diferente, el concepto del “mtb” la total libertad de recorridos que te ofrece. Porque el ciclismo de montaña puede ser desde lo mas competitivo hasta simplemente disfrutar de un paseo por la montaña, en contra de la limitación que evidentemente tienen otras modalidades, con una bici de carretera solo puedes hacer carretera, muy rápido eso si, pero solo carretera. Cierto es que a nivel competitivo no hay lugar a la comparación, en carretera la competición se presenta en estado puro, pero si lo que te gusta es subir porcentajes impensables para una bicicleta, el ciclismo de montaña es lo tuyo. Esa sensación de pegar el pecho al manillar, apretar los dientes y enlazar pedalada tras pedalada, intentando no perder la adherencia, que no se levante la rueda delantera, cuando no te queda nada en las piernas y tu corazón está a punto de reventar, todavía te queda ese último empujón para superar esa trialera infernal.

¿Y que viene después? viene lo mejor, esa sensación libertad, tras una subida espectacular, deslizarse con agilidad sobre el terreno, escaneando todos y cada uno de los resaltos del camino para evitarlos o aprovecharlos en tu cabalgada. Los sentidos llegan a agudizarse tanto que se llega a una especie de simbiosis con el entorno.

En definitiva ambas disciplinas son hermanas, pero no hay que olvidar que cada una de ellas tiene su encanto, la bicicleta de carretera es pura raza, te pude llevar a exprimir el máximo de ti, hasta un punto inimaginable así como llevarte sutilmente a recorrer la carretera en dirección al fin del mundo, con no mucho mas que la misma energía empleada en andar, en su terreno la bicicleta de montaña aporta al ciclista algo parecido a esa relación existente entre el jinete y su montura, con ella subes y bajas todos los caminos imaginables, el límite lo pones tu, un ejemplo de esta relación es el gesto visto en diversas ocasiones en las competiciones de esta disciplina, cuando el ciclista entra en meta alzando su montura con sus brazos.













Solo decirte querido lector, que si eres un enamorado de este deporte sobran las palabras escritas y jamás serán suficientes para describir lo que sientes al montar. Si por el contrario eres una de esas personas que observan como día tras día gente a la que solo se le ven los ojos de tanta ropa que llevan, pasan por delante tuya montando su bicicleta de camino al trabajo o a completar su entreno diario antes de incorporarse al trabajo e incluso los ves entrada ya la noche y exclamas un profundo “Pirados!” te animo a que lo pruebes, no es necesario ser el mejor del mundo, ni tan siquiera ser el mejor de tu grupo, simplemente disfruta de un paseo en bicicleta y deja que ella te engatuse y te aporte todo lo que tiene preparado para ti, te puedo asegurar que nada de eso es malo.

Nos vemos en los caminos.